Vlad Tepes III, apodado El Empalador, fue el personaje histórico (real) que inspiró a Bram Stoker para crear al Conde Drácula. Un sádico personaje que ha hecho historia, no solo por inspirar al famoso vampiro, sino por la historia real (y parte de leyenda) que se cuenta sobre él y que ha perdurado a lo largo de los años.
Este personaje, conocido por sus enemigos como «El Empalador», fue un sádico gobernador de Valaquia, de la zona sur de Rumania, quien se hizo muy popular en el siglo XV por su férrea y cruenta lucha contra el llamado Imperio Otomano. Esta lucha, le llevó a ser considerado por algunos como héroe nacional.
Pero más allá del siglo XV, su popularidad perduró por la frivolidad con la que practicaba la tortura y el asesinato, lo cual prácticamente convirtió en un entretenimiento propio de un psicópata.
Se dice, que asesinó entre 40.000 y 100.000 personas: hombres, mujeres y niños, utilizando técnicas de extrema crueldad. Conozcamos la historia del sádico personaje que inspiró al Conde Drácula.
La historia de Vlad Teles, El Empalador
Vlad Tepes nació en Sighisoara, perteneciente a la actual Rumanía, en Transilvania.
Su padre, fue Vlad II, Dracul, apodado así porque pertenecía a la Orden del Dragón, quien regía Valaquia.
Fue un opositor del imperio otomano, que en aquella época invadía Transilvania, aunque cambiaba de bando según le convenía, lo cual, le costó el encarcelamiento de sus hijos, Vlad y Radu, que el sultán otomano tomó como rehenes para asegurar su lealtad. Pero no lo consiguió, pues Vlad Dracul volvió a cambiar de bando, aun poniendo en riesgo de sus hijos, de quienes decía, que morirían por un interés superior.
Finalmente, Vlad II Dracul fue cruelmente asesinado a golpes por los Boyardos, junto a su hijo mayor, Mircea, quien fue enterrado vivo. Algo, que según los historiadores, pudo traumatizar a Vlad y convertirlo en ese sádico personaje cuya crueldad perdura hoy en día.
Reinado de Valaquia
Muerto su padre y su hermano mayor, Vlad luchó por conseguir el trono de Valaquia con el actual gobernante, Vladislaus, puesto por los húngaros, a quien venció y asesinó en un combate cuerpo a cuerpo en el año 1456.
Una vez en el trono, Vlad decidió repartir cargos y privilegios entre sus plebeyos, para asegurarse su lealtad y afianzar su posición. Se cuenta que otorgó privilegio incluso a personas extranjeras, a cambio de su lealtad.
En cuanto a los boyardos, quienes años atrás habían asesinado a su padre y hermano, les tendió la mano para una reconciliación y los invitó junto a sus familias a una cena de más de 200 personas. Pero realmente, Vlad III no tenía ninguna intención de reconciliarse, y aquella cena terminó como un capítulo de Juego de Tronos, mandado asesinar a todos los niños y ancianos, y convirtiendo al resto en esclavos para construir un castillo en Arges.
Gobierno del terror
Vlad Tepes (Drácul, Drácula) fue un personaje malvado y temido que, no solo ordenó asesinatos en masa y el genocidio de centenares de personas, este gobernante también llevo a cabo de manera personal algunos actos espantosos. Cuando Vlad rondaba nadie se encontraba a salvo, ni sus propios súbditos, niños, y mujeres se encontraban a salvo de este personaje sádico.
Se comenta que Vlad organizaba multitudinarios empalamientos con formas geométricas. Alrededor de la ciudad se solía colocar una serie de anillos concéntricos, esta era la manera más común de hacerlo. De ahí se ganó su apodo «El Empalador».
Para librarse de los mendigos, Vlad III los invitó a banquete, cerró las puertas y los quemó vivos. Asimismo, los gitanos, fueron militarizados a la fuerza y parte de ellos, exterminados.
No toleraba el adulterio
Vlad III era implacable con las mujeres que se acostaban con hombres fuera del matrimonio, lo que significaba que cualquier mujer que tuviera un amante en Valaquia corría el riesgo de ser ejecutada de forma maligna.
Los órganos sexuales de las mismas, eran arrancados de sus cuerpos antes de que fueran empaladas. Black Tepes
Lucha a ultranza contra los turcos
Vlad III luchó contra los turcos ferozmente, lo que en aquella época agradaba a sus plebeyos, quienes le consideraban un héroe.
Cuentan que en el año 1462 había cortado 24.000 cabezas, aunque muchas de ellas eran de simples campesinos sometidos a los turcos. En primavera de ese mismo año, continuó su ruta con el enemigo, empalando a 23.000 prisioneros.
En 1476, Vlad III murió luchando contra los turcos. Su cabeza fue cortada y enviada a Constantinopla.
Otras técnicas de tortura
El empalamiento no era lo único que el príncipe solía hacerles a sus enemigos, este utilizaba otras técnicas de tortura que solía aplicar en su castillo.
Otras técnicas de tortura utilizadas por nuestro personaje fueron las siguientes:
- Extracción de ojos con ganchos calientes.
- Amputaciones de orejas, narices y miembros.
- Estrangulamientos.
- Quema de personas vivas.
- Amputaba los senos a las mujeres, además de cortarles sus genitales.
Estricto con las normas de educación
Paradójicamente, y a pesar de su extraña afición por el ensañamiento y la tortura, Vlad El Empalador tenía unas exquisitas formas de educación.
Todas las reglas, protocolos y normas de educación que imponía Vlad eran de estricto cumplimiento, siempre le exigía a sus invitados que tuvieran un nivel muy parecido al de él. Quien le faltara el respecto y no fuera educado era ejecutado.
En una ocasión, el sultán Mehmet II envió a unos embajadores para reclamar unos tributos. Vlad III ordenó clavar sus turbantes a sus cabezas, alegando falta de respeto por no habérselos quitado para saludarle. Black Tepes
Vlad Tepes inspiró al Conde Drácula
La leyenda negra de este personaje se inspiró en el escritor irlandés, llamado Bram Stoker, para dar vida al Conde Drácula en el año 1897, uno de los más famosos vampiros de la literatura, quien más tarde, también sería llevado a la gran pantalla.
Vlad II quien era el padre de Vlad III, adoptó el nombre de Draculea, esto es así, ya que el mismo une Dracul con ea, esto en rumano significa Dragón, demonio e hijo, así fue como paso a ser conocido como Drácula. Si hijo, Vlad III, heredó ese apodo.
Bram Stoker encontró en un libro, una pequeña referencia al «gobernador Drácula», de quien constaba una nota que decía: «Drácula, en la lengua nativa de Valaquia, significa diablo».
Esta referencia fue la que inspiró y llevó a Stoker a crear este personaje, el Conde Drácula, que sin embargo, no tiene nada que ver con la vida de Vlad Tepes, El Empalador.


