El Castillo de Hunyad, también conocido como el Castillo de Corvin, está catalogado como uno de los mejores castillos de Transilvania. De hecho, es uno de los lugares más turísticos de Rumanía, y una visita obligada para quienes visitan este país.
Y no es para menos, porque realmente es uno de los castillos medievales más impresionantes y mejor conservados de Transilvania. No en vano fue la posesión más preciada del monarca de rumano Iancu de Hunedoara.
En este artículo vamos a darle un repaso integral a este castillo: ubicación, entradas, historia, interior y alrededores.
Visitar el castillo de Corvin: ubicación, horarios y precio de las entradas
Aunque no recibe tanta publicidad como el castillo de Drácula, te recomendamos visitar el castillo de Hunyad porque realmente merece la pena incluirlo en tu itinerario si planeas ver los mejores castillos históricos de Rumanía.
Para ubicarte, el castillo de Corvin está situado a unos 125 kilómetros de la ciudad de Sibiu (1 hora y 15 minutos en coche) o a unos 165 kilómetros de Timisoara (2 horas en coche). Puedes aprovechar una estancia en estas ciudades para hacer una escapada, o puedes quedarte en la ciudad de Huneodara, al lado del castillo, no es tan turística como las anteriores, pero también puedes pasar una estancia agradable.
El horario habitual, dependiendo de la época del año, es de 9:00h a 17:00h y el precio de la entrada es de 20 Lei, es decir, unos 4 euros.
Historia del castillo
Este castillo, de arquitectura gótica, se encuentra en la ciudad de Hunedoara. De acuerdo con los registros históricos, Siebenbürgen, un distinguido líder militar, y Yanku de Hunedoara, el regente de Hungría, fueron quienes promovieron la construcción y fundación de esta fortaleza.
Su construcción comenzó en el año 1441, sin embargo no fue terminado sino hasta 15 años después. Hoy en día se le considera uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótica en Rumanía.
Funcionó como fortaleza defensiva
Durante el gobierno de Hunedoara, el objetivo del castillo fue servir como opulenta residencia y como un lugar estratégico para la defensa de la región contra sus invasores. Estamos hablando de una época especialmente hostil en la región, que obligó a construir numerosas fortalezas y fortificar iglesias.
Esta en parte fue la razón por la que se escogió una alta colina y rocosa para ubicar la fortaleza. En dicho lugar anteriormente se encontraba un castillo diferente a principios de la Edad Media.
El castillo original fue totalmente demolido a mediados del siglo XV. Además de tener una importancia estratégica clave, la nueva estructura defensiva construida en su lugar, funcionó como la principal residencia de la dinastía Hunyad.
Fue la prisión de Drácula
Este castillo medieval está rodeado de numerosas leyendas intrigantes.
Una de las más populares cuenta que en el año 1462, el sádico gobernante Vlad Tepes, El Empalador, fue encerrado, y permaneció en el castillo durante siete años.
Este sádico gobernante fue quien inspiró al autor del ficticio personaje, el Conde Drácula, tan popular en Rumanía.
Diseño y arquitectura
El castillo de Corvin fue construido durante la Edad Media, y a pesar de ello, se ha conservado en excelentes condiciones a lo largo de los años. Y por eso resulta de tan agradable visita para los turistas.
El castillo de Corvin o de Hunyad tiene más de 7.000 m² de superficie, y dispone de más de cuarenta habitaciones.
También cuenta con dos enormes terrazas, que son parte importante de su arquitectura gótica. No solo eso, en su exterior hay un foso profundo que rodea todo el castillo, por lo que el único acceso es a través de un puente.
Si bien es uno de los castillos más enigmáticos de Rumanía, está disponible para los turistas y a menudo se utiliza tanto para funciones públicas como privadas. En este castillo también se celebran fiestas y es posible alquilar algunos de sus salones para ocasiones especiales.
El interior del castillo Hunyad
No hay duda que una de las partes más increíbles del castillo de Hunyad es su interior. Y ante todo, resaltar que el castillo cuenta con 42 cámaras, 2 puentes y 2 plataformas.
Como ya se mencionaba, el único acceso al castillo es a través de un puente, el cual está hecho de madera, y es sostenido por cuatro enormes pilares de piedra.
Al igual que muchos otros puentes medievales en Rumanía, aquí también se encuentra una figura de San Juan de Nepomuk, que es el santo patrón de los puentes.
En el interior del castillo lo primero que verás será la nueva torre rectangular de piedra, la prisión del castillo, así como la Loggia Matia, que alberga el único fresco secular del Renacimiento. También tendrás a la vista la Cámara Dorada, que es donde se encuentra el Museo del Castillo de Corvin.
Entre las estancias interiores del castillo encontrarás la sala de estar de las princesas. Este es un lugar maravilloso, ya que tiene una variedad de muebles que datan del siglo XIX.
Otro lugar significativo del castillo es el Salón del Consejo, que en este caso es de estilo gótico tardío.
La iglesia del castillo
El castillo cuenta con una iglesia católica con un pasado fascinante, ya que inicialmente fue una iglesia ortodoxa, pero se convirtió al catolicismo principalmente por razones políticas. Aunque se construyó en estilo gótico, algunos restos del techo original de la iglesia ortodoxa todavía se conservan.
Es normal en las iglesias católicas que el altar se encuentre en la parte norte, pero este no es el caso. La reubicación del altar fue imposible porque la entrada de la iglesia se encuentra en el patio interior del castillo.
La puerta de entrada de la iglesia cuenta con algunos adornos de la época del Renacimiento. También se puede apreciar el escudo de armas real de Matei Corvin, que es muy diferente del de Iancu de Hunedoara.
Frente a la puerta de acceso se encuentra representada la figura de un cuervo descansando sobre una rama y sosteniendo un anillo de oro en su pico. El interior de la iglesia dista mucho del exterior, destacando un techo gótico, así como una entrada con influencias de la época renacentista.
Otros castillos en Rumanía
Si te ha gustado este castillo, seguro que querrás conocer más, y es que Rumanía es un país repleto de maravillosos castillos: de todas las épocas y estilos arquitectónicos.
Hay castillos archifamosos, como el Castillo de Bran, popular porque la leyenda cuenta que fue el Castillo de Drácula, y otros de fama más modesta, pero no por ello, menos impresionantes. No te pierdas detalle en nuestra guía de los mejores castillos de Rumanía.


